Nueva Gales del Sur prepara una reforma amplia del juego con un objetivo claro: recortar el daño asociado al gasto en apuestas, endurecer la publicidad y acelerar la reducción de máquinas recreativas.
Registro estatal y reconocimiento facial
El plan del gobierno de NSW incluye un registro estatal de autoexclusión para todos los hoteles y clubes con máquinas de juego, sustituyendo los sistemas fragmentados actuales. La medida irá acompañada de tecnología de reconocimiento facial en los accesos a las salas de juego para identificar a las personas registradas.
Ambas herramientas tienen horizonte de lanzamiento en 2028. Además, familiares, locales y policía podrán disponer de más vías para solicitar exclusiones de jugadores en riesgo.
El paquete cuenta con una dotación de AU$95,2 millones en cuatro años, más AU$20 millones adicionales para el Responsible Gambling Fund durante los próximos dos ejercicios.
Menos máquinas y un control más estricto
Actualmente, NSW suma unas 87.000 máquinas tragaperras repartidas en unos 2.100 hoteles y clubes. El gobierno quiere reducir ese parque mediante un aumento del nivel de máquinas que se pierden cuando se negocian entitlements, pasando de una por cada tres a una por cada dos.
También se aplicará un nuevo sinking cap para bajar el techo estatal a medida que se retiren permisos de forma permanente. En paralelo, se modernizará el Centralised Monitoring System para preparar una futura conexión entre el juego y cuentas registradas.
Según el diseño oficial, el uso de efectivo seguiría permitido, pero los operadores tendrían más capacidad para detectar patrones de juego y reforzar sus obligaciones de prevención de blanqueo de capitales.
Publicidad, VIP y marketing bajo presión
La reforma también recorta margen comercial a los operadores. Los programas VIP ligados al juego quedarían prohibidos y la publicidad de apuestas desaparecería de inmuebles propiedad del gobierno y de los ayuntamientos.
Las casas de apuestas necesitarán consentimiento expreso para contactar a clientes por llamadas, correos o SMS. Además, se prevén nuevas reglas de transparencia para afiliados e influencers, junto con límites a comisiones en productos de mayor riesgo.
El foco también alcanza al canal online
El paquete no se limita al juego presencial. NSW quiere un enfoque específico para reducir el daño del juego online y dotar al regulador de más poder para perseguir operadores ilegales, con nuevas infracciones, sanciones más altas y mejores herramientas de control.
El ministro de Juego y Carreras, David Harris, señaló que la propuesta se elaboró con aportaciones de la industria, organizaciones de prevención, expertos en privacidad y otros grupos de interés. Aun así, falta el calendario legislativo completo, por lo que varias medidas siguen pendientes de aprobación formal.
