El representante James Comer, presidente del Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, abrió una investigación legislativa sobre Kalshi y Polymarket. El foco está en un posible uso de información oficial reservada para operar en mercados predictivos vinculados con política, seguridad y acontecimientos geopolíticos.
Según lo informado, el comité envió requerimientos formales a Tarek Mansour, CEO de Kalshi, y a Shayne Coplan, CEO de Polymarket. La solicitud pide registros sobre verificación de usuarios, detección de patrones de trading inusuales y medidas para impedir accesos desde jurisdicciones no permitidas.
Comer explicó en una entrevista televisiva que existe preocupación creciente en Washington por la posibilidad de que funcionarios, empleados públicos o personas con acceso a información sensible obtengan ventajas en este tipo de mercados antes de que ciertos hechos se vuelvan públicos.
Qué documentación pidió el comité
En las cartas remitidas a ambas compañías, el comité planteó que los registros internos de las plataformas son clave para identificar conductas indebidas y comprobar si los operadores cumplen con sus obligaciones legales y de control.
Entre los documentos solicitados aparecen detalles sobre:
- Procedimientos de verificación de identidad para usuarios locales e internacionales.
- Sistemas para aplicar restricciones geográficas.
- Mecanismos de monitoreo de actividad sospechosa.
- Políticas de conocimiento del cliente (KYC).
- Protocolos internos para reportar operaciones potencialmente irregulares.
- Información sobre mercados relacionados con operaciones militares.
Además, el comité quiere saber si en estas plataformas participan personas con acreditaciones de seguridad del gobierno de Estados Unidos. La entrega de la documentación fue requerida para el 5 de junio.
Operaciones sobre eventos políticos y militares bajo la lupa
La revisión legislativa se intensificó después de varios casos que, para los legisladores, muestran señales de posible uso de información no pública. Uno de los episodios citados involucra a un soldado del ejército estadounidense acusado de utilizar datos confidenciales relacionados con la captura de Nicolás Maduro para operar en Polymarket. De acuerdo con los reportes, esas posiciones habrían generado unos 400.000 dólares en beneficios.
También se mencionó una investigación de The New York Times en la que se identificaron más de 80 usuarios de Polymarket con comportamientos de trading considerados sospechosos. Algunas de esas apuestas se habrían realizado poco antes de ataques militares de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
En la misma línea, otros informes apuntaron que nueve cuentas en Polymarket obtuvieron de forma conjunta unos 2,4 millones de dólares mediante posiciones ligadas a una posible intervención militar estadounidense en Irán.
Diferencias regulatorias entre Kalshi y Polymarket
El caso también reabre el debate sobre cómo operan estas plataformas y bajo qué marcos regulatorios lo hacen. Kalshi, con sede en Nueva York, está regulada por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) y no permite apuestas anónimas. Polymarket, por su parte, opera a través de una entidad con licencia en Panamá y mantiene una oferta limitada en Estados Unidos bajo supervisión de la CFTC, mientras que su actividad internacional queda fuera del alcance regulatorio estadounidense.
Kalshi ya había recibido atención del Congreso después de que varios candidatos políticos operaran en mercados relacionados con sus propias campañas. En abril, la empresa suspendió a tres candidatos al Congreso por esa conducta. El comité también citó el caso del aspirante a gobernador de California Kyle Langford, quien compró contratos vinculados con su propia candidatura.
Respuesta de las compañías
Tanto Kalshi como Polymarket defendieron públicamente sus sistemas de cumplimiento y vigilancia de mercado. Desde Kalshi, su responsable de comunicación, Elisabeth Diana, afirmó que la empresa colaborará con la investigación y destacó que la compañía lleva años desarrollando controles para prevenir el insider trading.
Polymarket, por su lado, señaló que dispone de un marco integral de integridad de mercado y que espera explicar ante el comité cómo funciona su esquema de supervisión y transparencia.
Un debate regulatorio que sigue creciendo
La investigación del Congreso se suma a un contexto más amplio de presión regulatoria sobre los mercados predictivos en Estados Unidos. En Washington ya se presentaron iniciativas bipartidistas orientadas a limitar riesgos de uso de información privilegiada y otras formas de participación cuestionadas en estos productos.
A comienzos de mayo, siete legisladores demócratas encabezados por Chris Pappas pidieron formalmente a Comer que citara a ambas compañías. El argumento central fue que el público tiene derecho a saber si personas con acceso a información clasificada la utilizaron para obtener beneficios personales.
Mientras tanto, el Senado ya adoptó restricciones para impedir que sus miembros y empleados participen en mercados predictivos. A la vez, trabajadores de la Casa Blanca recibieron advertencias sobre el posible carácter penal de operar con información interna.
En paralelo, el Comité de Comercio del Senado revisó cuestiones de protección al consumidor relacionadas con contratos deportivos en exchanges predictivos. Además, distintos estados mantienen litigios y disputas regulatorias con Kalshi, Polymarket y la propia CFTC.
Más allá del resultado de esta investigación, el caso muestra que los mercados predictivos han pasado de ser un producto de nicho a un segmento observado de cerca por reguladores y legisladores. En términos de industria, el punto central no es promocional ni especulativo: lo que está en discusión es la solidez de los controles, la trazabilidad de las operaciones y el encaje legal de plataformas que combinan trading, eventos reales y exposición a información sensible.
