El sector del juego en Estados Unidos empezó 2026 con una base sólida, según la perspectiva de primavera de la American Gaming Association (AGA). Los principales ejecutivos del sector siguen anticipando mejoras en ingresos, balances e inversión, pero el contexto ya no se mide solo por el crecimiento: los mercados de predicción han pasado a ocupar un lugar central en la conversación regulatoria.
Un mercado fuerte, aunque con más cautela
El índice Gaming Conditions Index de la AGA avanzó un 1,5% interanual en el primer trimestre, mientras que el sentimiento de los ejecutivos alcanzó un saldo neto positivo del 21,4%, su mejor lectura desde el tercer trimestre de 2022. La encuesta se realizó entre 26 altos directivos de empresas miembro de la asociación entre el 23 de marzo y el 8 de abril.
Más del 60% de los ejecutivos consultados espera una evolución favorable en ingresos, fortaleza financiera e inversión de capital durante los próximos seis a doce meses. Aun así, ese optimismo convive con factores que siguen presionando la actividad, como la inflación, los aranceles, los costes de la cadena de suministro y un consumidor que continúa ajustando su gasto.
Menos promociones y más vigilancia sobre los márgenes
Uno de los mensajes más relevantes para el mercado pasa por la política promocional. Los ejecutivos prevén una nueva caída en la intensidad de las promociones, con una lectura neta negativa del 31%. En términos prácticos, esto sugiere un entorno en el que operadores de casino online y apuestas deportivas podrían contener los incentivos comerciales para proteger rentabilidad.
También se mantuvo en negativo la expectativa de contratación por séptimo periodo consecutivo. Además, el 54% de los directivos señaló los salarios como su principal fuente de presión en costes. A eso se suman impuestos, cambios regulatorios, seguros y protección de datos, elementos que explican una gestión cada vez más estricta de los márgenes.
Los mercados de predicción ya son una amenaza prioritaria
El punto más sensible del informe está en el avance de los mercados de predicción. La AGA indicó que el 81% de los ejecutivos considera estas plataformas una amenaza muy seria para el juego regulado. Entre los riesgos mencionados figuran la competencia sin carga fiscal equivalente, su expansión hacia productos cercanos al betting y el posible impacto reputacional para la industria.
La discusión gira en torno a los contratos vinculados a eventos deportivos, que para buena parte del sector tienen una lógica muy similar a la de una apuesta tradicional. Sin embargo, algunas plataformas sostienen que estos productos deben quedar bajo supervisión federal en materia de commodities, y no bajo la regulación estatal aplicada a las casas de apuestas deportivas.
La propia AGA recordó además que una investigación publicada en septiembre de 2025 mostraba que el 85% de los votantes encuestados considera estos contratos como una forma de juego, y que el 80% cree que deberían regularse del mismo modo que las apuestas deportivas online.
Un escenario judicial todavía abierto
En el plano legal, la situación sigue lejos de resolverse. Kalshi obtuvo una decisión relevante en abril, cuando el Tribunal del Tercer Circuito concluyó que Nueva Jersey no podía restringir sus contratos sobre eventos deportivos, al entender que la Commodity Futures Trading Commission tenía autoridad federal sobre esos instrumentos. Más tarde, un juez federal de Arizona suspendió la aplicación de medidas estatales contra la empresa, reforzando temporalmente esa posición.
Pero no todos los estados han seguido el mismo camino. En Nevada, un juez estatal bloqueó provisionalmente la operativa de Kalshi sin licencias de juego, después de que los reguladores defendieran que la compañía estaba ofreciendo juego no autorizado. El resultado es un mapa fragmentado, con criterios legales distintos y una batalla regulatoria todavía en desarrollo.
Qué implica esto para el mercado y para el jugador
La importancia de este conflicto va más allá del debate jurídico. Los operadores regulados de apuestas y casino online están sujetos a licencias estatales, obligaciones fiscales, herramientas de juego responsable y mecanismos formales de reclamación. Los mercados de predicción pueden presentar estructuras de acceso o precios diferentes, pero también generan dudas sobre el alcance real de sus protecciones al consumidor.
Desde la óptica del mercado, esta diferencia explica por qué la industria tradicional está intensificando su presión institucional. Los estados, por su parte, difícilmente ignorarán una actividad que afecta a recaudación, supervisión y control normativo.
El negocio sigue creciendo en paralelo al debate
Pese a la incertidumbre regulatoria, el negocio del juego comercial en Estados Unidos mantiene una trayectoria expansiva. En 2025, el sector alcanzó un récord de 78.720 millones de dólares. Dentro de ese total, el iGaming creció un 27,6% hasta 10.740 millones, mientras que las apuestas deportivas aumentaron un 22,8% hasta 16.960 millones.
Con este telón de fondo, la cuestión ya no es solo cuánto crece el mercado, sino bajo qué marco compiten sus distintos actores, quién tributa por esa actividad y qué estándares regulatorios deberán cumplirse en el futuro.
