AUSTRAC ordenó a Bankstown District Sports Club Ltd la designación de un auditor independiente tras detectar indicios de que sus controles contra el lavado de dinero podrían no ser suficientes para evitar un posible uso por parte del crimen organizado. La entidad opera varios recintos en Sídney y alrededores, entre ellos Bankstown Sports Club, The Acres Club, Bankstown Sports Bowls, Birrong Sports, Bankstown Golf Club, Baulkham Hills Sports y Auburn Tennis Club.
La medida fue emitida en virtud de la sección 162 de la Ley de Anti-Money Laundering and Counter-Terrorism Financing de 2006. El objetivo es revisar si los procedimientos AML/CTF del grupo funcionan de forma efectiva, especialmente en la identificación, mitigación y gestión de riesgos asociados al blanqueo de capitales y a la financiación del terrorismo.
Máquinas de juego en el foco regulatorio
AUSTRAC volvió a poner el foco sobre los establecimientos con poker machines, al considerarlos entornos de riesgo elevado. Según explicó la directora ejecutiva interina del organismo, Katie Miller, este tipo de terminales puede ser utilizado para introducir efectivo de origen ilícito y retirarlo más tarde con apariencia de fondos legítimos, sobre todo cuando los controles internos son débiles o no detectan patrones sospechosos.
El regulador remarca que una de las prácticas observadas consiste en introducir dinero en efectivo, realizar una actividad de juego mínima y posteriormente cobrar el saldo, generando una trazabilidad que puede dificultar la detección del origen real de los fondos. Por eso, AUSTRAC insiste en que los operadores dispongan de sistemas sólidos de monitoreo, reporte y análisis de comportamiento.
Qué abarcará la auditoría
La auditoría externa deberá comprobar varios aspectos clave:
- si el club cuenta con un programa AML/CTF basado en riesgos;
- si sus evaluaciones de riesgo contemplan adecuadamente a clientes, productos y canales de servicio;
- si existen mecanismos eficaces para identificar operaciones o conductas sospechosas;
- si los controles aplicados son consistentes con las obligaciones regulatorias vigentes.
El proceso será financiado por el propio club. A partir de sus conclusiones, AUSTRAC decidirá si corresponde avanzar con nuevas medidas regulatorias y, al mismo tiempo, utilizará los hallazgos para reforzar los estándares de cumplimiento en el sector.
Contexto de mayor presión sobre el sector del juego
La decisión encaja dentro de una estrategia más amplia del regulador australiano sobre la industria del juego. En los últimos meses, AUSTRAC ha impulsado acciones civiles contra Mount Pritchard District and Community Club, alcanzó un compromiso exigible con Sportsbet y también abrió una investigación de cumplimiento sobre Tabcorp.
El mensaje del organismo es que clubes y pubs operan en entornos sensibles desde el punto de vista AML, aunque mantengan una función social relevante en sus comunidades. En ese marco, la prioridad regulatoria pasa por elevar los estándares operativos para reducir la posibilidad de que estos espacios sean utilizados para mover, ocultar o legitimar dinero de origen ilícito.
Respuesta del operador
Bankstown Sports Club señaló que toma en serio sus obligaciones normativas, incluidas las relacionadas con AML/CTF, juego responsable y servicio de alcohol. La organización también afirmó que colaborará plenamente con el auditor externo y con AUSTRAC durante todo el proceso.
En términos prácticos, la intervención busca verificar si la estructura de cumplimiento del club está alineada con las mejores prácticas de supervisión, reporte y mitigación de riesgos. Más allá del caso concreto, la actuación de AUSTRAC vuelve a mostrar que el control sobre el sector terrestre australiano se está endureciendo, especialmente en segmentos donde las máquinas de juego representan un punto de exposición operativo y regulatorio relevante.
