El regulador independiente del fútbol inglés, conocido como IFR, ha recibido peticiones para impedir que los clubes de la Premier League acepten patrocinios de operadores de juego que no cuentan con licencia en Reino Unido. La solicitud se ha planteado dentro de la consulta pública más reciente sobre su futuro régimen de licencias.
Entre las aportaciones presentadas figura la de Entain, grupo propietario de marcas como Ladbrokes y Coral. La compañía ha pedido que el regulador aclare su orientación para que los clubes no puedan cerrar acuerdos comerciales con operadores que actúan sin autorización británica.
Según la información citada en la consulta, varios clubes de la Premier League han mantenido esta temporada acuerdos de patrocinio en la parte frontal de la camiseta con casas de apuestas o marcas de juego no licenciadas en Reino Unido. También se indica que la gran mayoría de los equipos de la competición han mostrado publicidad de estos operadores en los paneles LED de sus estadios.
El vacío entre patrocinio y mercado regulado
La Premier League aplicará la próxima temporada una prohibición voluntaria sobre los patrocinios de juego en la parte frontal de la camiseta. Sin embargo, esa medida no resuelve por sí sola la presencia de operadores no regulados en otros espacios comerciales, ni su exposición dentro del ecosistema del fútbol.
Entain trasladó en febrero esta preocupación a la dirección de la Premier League. En esa comunicación subrayó la relación entre la piratería deportiva y el juego sin licencia, un vínculo que, a su juicio, puede afectar al valor del modelo audiovisual que sostiene buena parte de los ingresos de los clubes.
Un informe de Campaign for Fairer Gambling correspondiente a 2024-25 señaló que el 89% de las emisiones ilegales detectadas en Reino Unido incluían anuncios de operadores sin licencia local. El mismo análisis indicó que el volumen de esas retransmisiones ilícitas se ha más que duplicado en los últimos tres años, hasta alcanzar 3.6 mil millones.
Qué pide exactamente Entain al IFR
La segunda consulta del IFR, ya cerrada, recabó opiniones sobre el sistema de licencias aplicable a las cinco principales categorías del fútbol masculino inglés, desde la Premier League hasta la National League.
El borrador del código de licencias del regulador prohíbe a los clubes ingleses aceptar ingresos vinculados a conductas criminales graves. Sobre ese punto, Entain ha pedido una confirmación expresa de que esa restricción también alcanza a las empresas de juego que operan sin licencia en Reino Unido.
La cuestión no es menor desde el punto de vista jurídico. Conforme a la sección 33 de la Gambling Act 2005, un operador sin licencia comete una infracción penal si acepta apuestas de consumidores británicos. El IFR no anticipó su posición final, aunque indicó que valorará todas las aportaciones recibidas durante el proceso de consulta.
Impacto para operadores, clubes y consumidores
El crecimiento del juego sin licencia preocupa a la industria regulada y a las autoridades por varias razones prácticas. En primer lugar, estos operadores no tributan en Reino Unido por las apuestas captadas allí. En segundo lugar, al quedar fuera del perímetro regulatorio, pueden eludir controles de protección al consumidor y medidas de juego más seguro.
La Gambling Commission informó el año pasado de que el 67% de los usuarios inscritos en GamStop, el sistema de autoexclusión para juego regulado, habían sido objeto de publicidad de operadores no licenciados. Ese dato refuerza la preocupación sobre la captación de perfiles vulnerables fuera del mercado supervisado.
Otros estudios estiman que 1.5 millones de personas en Reino Unido apostaron 4.3 mil millones de libras en sitios sin licencia durante el último año, lo que supondría cerca del 9% del mercado. Un análisis adicional de Yield Sec apuntó, además, a la participación de cientos de miles de menores escolares británicos en plataformas no autorizadas. Estas cifras deben leerse con cautela, pero ilustran la dimensión del problema que varios actores del sector intentan trasladar al regulador.
Consecuencias regulatorias y próximas decisiones
Algunos clubes podrían reubicar sus acuerdos actuales desde el frontal de la camiseta a otros soportes, como la manga, una vez entre en vigor la restricción voluntaria de la Premier League. Ese posible movimiento mantendría abierto el debate sobre si la autorregulación comercial del campeonato es suficiente o si hace falta una intervención más clara del IFR.
También existe inquietud en el sector por recientes cambios fiscales sobre el juego online, que podrían aumentar el atractivo de la oferta no regulada si parte de la demanda migra hacia operadores externos al sistema británico.
La discusión se produce en un contexto más amplio de tensión entre el nuevo regulador y el fútbol profesional inglés. Desde su creación, la Premier League y varios clubes han advertido del riesgo de que el IFR amplíe progresivamente su ámbito de actuación. Aun así, el tratamiento de ingresos comerciales ligados a actividades potencialmente ilícitas parece perfilarse como una de las cuestiones más sensibles de su futuro marco de supervisión.
Créditos de las ilustraciones: Justin Setterfield/Getty Images
