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Apuestas Deportivas

BoyleSports estudia una posible venta en un entorno de mayor presión regulatoria

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BoyleSports, considerado el mayor operador de apuestas de propiedad privada en Irlanda, estaría compartiendo información de su negocio con posibles compradores, según varias fuentes del sector. La compañía gestiona alrededor de 390 locales en Irlanda y Reino Unido, además de una operación online en expansión. Distintas informaciones apuntan a que el activo habría empezado a moverse en el mercado al menos desde febrero.

La posible operación coincide con un momento especialmente sensible para el sector del juego en sus dos mercados principales. En Irlanda, el despliegue del nuevo marco supervisor bajo la Autoridad Reguladora y de Licencias del Juego de Irlanda (GRAI) anticipa una supervisión más completa del segmento online. En Reino Unido, por su parte, los operadores afrontan un aumento de la presión fiscal, incluido el Remote Gaming Duty del 40% sobre los ingresos brutos del juego y un general betting duty del 25% previsto para abril de 2027.

En términos prácticos, este contexto puede elevar los costes de cumplimiento y limitar la capacidad de crecimiento de operadores medianos frente a grupos internacionales con mayor escala financiera y operativa.

Cambios en la dirección y contexto estratégico

La trayectoria reciente de BoyleSports también ha estado marcada por varios relevos en la cúpula directiva tras la semirretirada de su fundador, John Boyle. En 2017 dejó el cargo de consejero delegado y el puesto pasó a Conor Gray, su yerno. Cuatro años después hubo un nuevo cambio y, en 2021, Mark Kemp ocupó brevemente la dirección antes de salir hacia la división de apuestas de DAZN. Esa etapa dejó a la empresa durante varios meses sin un primer ejecutivo estable.

Desde diciembre de 2022, el negocio está dirigido por Vlad Kaltenieks, exdirectivo de William Hill. Fuentes sectoriales sostienen que John Boyle habría seguido implicado en decisiones relevantes, especialmente en los periodos de mayor inestabilidad interna.

Según esas mismas fuentes, una eventual venta también podría estar relacionada con el deseo de John Boyle, de 70 años, de alejarse más del día a día empresarial. Aun así, la compañía seguiría operando con normalidad, aunque una expansión internacional sostenida podría requerir inversión adicional.

Planes de crecimiento y obstáculos regulatorios

En julio de 2025, BoyleSports presentó una estrategia de relanzamiento en Reino Unido valorada en 100 millones de libras, con el objetivo de abrir 200 nuevas tiendas de apuestas. El plan incluyó además un acuerdo de patrocinio frontal con el club de la Premier League West Ham United, cifrado en informaciones de prensa en 13 millones de libras.

En declaraciones recogidas previamente por medios irlandeses, el consejero delegado Vlad Kaltenieks defendió la expansión británica como una oportunidad para alcanzar una escala relevante en ese mercado. Actualmente, la compañía cuenta con unas 70 tiendas en Reino Unido. No obstante, analistas e interlocutores del sector advierten de que el aumento de impuestos y las nuevas obligaciones regulatorias podrían dificultar la ejecución de esa hoja de ruta.

Entre los potenciales interesados citados en las informaciones publicadas figuran FDJ United, antigua lotería monopolística francesa con interés en crecer en mercados regulados europeos, y Betfred. Sin embargo, no puede darse por cerrada ninguna opción: el precio esperado, la estructura de los activos minoristas y el reparto geográfico de la red comercial podrían complicar una operación de este tipo.

Por ahora, BoyleSports no ha confirmado públicamente que exista un proceso formal de venta. Ante las consultas de la prensa, la empresa se ha limitado a no hacer comentarios, sin desmentir ni ratificar las informaciones. En todo caso, su presencia en retail, su plataforma digital y su posición de marca en Irlanda la convierten en un activo con atractivo potencial para inversores que busquen tamaño en mercados regulados.

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