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Apuestas Deportivas

Bally’s operará la segunda licencia de apuestas deportivas online en Rhode Island

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Rhode Island incorporará una segunda plataforma legal de apuestas deportivas online, un cambio relevante para un mercado que desde 2019 ha operado con una única opción digital. La nueva licencia fue adjudicada a Bally’s tras un proceso competitivo en el que solo participaron dos solicitantes: Bally’s y Rush Street Interactive, con su marca BetRivers.

Un mercado que pasa de uno a dos operadores

La Rhode Island Lottery abrió el procedimiento a finales de 2025 y fijó febrero como fecha límite para la presentación de ofertas. Tras la evaluación técnica y comercial, Bally’s fue seleccionada para gestionar la segunda app de apuestas deportivas del estado. El lanzamiento está previsto para noviembre, una vez concluya la parte exclusiva del acuerdo vigente con IGT, aunque el contrato definitivo aún debe formalizarse.

En términos de mercado, el avance existe, pero sigue siendo limitado. Rhode Island no se dirige hacia un modelo abierto, sino hacia una estructura de competencia controlada con dos operadores online.

La posición de Bally’s dentro del ecosistema local

La elección de Bally’s no parte desde cero. La compañía ya explota los dos casinos del estado, ubicados en Lincoln y Tiverton, y además opera las apuestas deportivas presenciales en esos establecimientos. Esa presencia previa le otorga una ventaja operativa y estratégica dentro del esquema regulatorio local.

El reparto de ingresos explica buena parte del interés económico de esta adjudicación. Bajo la estructura actual:

  • el estado retiene el 51% de los ingresos de apuestas deportivas online,
  • el proveedor digital recibe el 32%,
  • y el operador retail obtiene el 17%.

Con Bally’s controlando tanto la nueva plataforma online como la parte presencial vinculada a la licencia, la empresa queda en posición de captar el 49% completo correspondiente al lado operador en ese nuevo sitio.

La fiscalidad y el tamaño del mercado frenan la competencia

Uno de los factores centrales detrás de la escasa participación en el concurso es la presión fiscal. La retención del 51% por parte del estado se sitúa en un nivel elevado para un mercado pequeño. Según responsables de la lotería estatal citados por medios locales, ese porcentaje pudo haber desincentivado la entrada de un mayor número de aspirantes.

El resultado es un escenario con competencia acotada. Para el usuario final, una segunda app podría traducirse en ciertas mejoras en precios, promociones, experiencia de uso y calidad de producto. Sin embargo, la diferencia con mercados vecinos sigue siendo notable. Massachusetts, por ejemplo, cuenta con siete licencias online, una amplitud de oferta muy superior.

Los ingresos explican la cautela regulatoria

Las cifras ayudan a entender la estrategia del estado. Entre julio y marzo, las apuestas deportivas online generaron 26,7 millones de dólares en ingresos en Rhode Island. De ese total, aproximadamente 13,6 millones de dólares correspondieron al estado.

Estos datos muestran por qué la administración busca mantener un equilibrio entre expansión y recaudación. El objetivo es sumar actividad y preservar ingresos públicos, pero una exigencia fiscal demasiado alta puede terminar reduciendo el interés de operadores relevantes y, con ello, limitar el desarrollo competitivo del mercado.

El marco legal todavía puede cambiar

La adjudicación a Bally’s no cierra del todo el debate regulatorio. El proyecto de ley Senate Bill 3118, presentado en marzo, propone cambios en la estructura de apuestas deportivas del estado y estaba previsto para análisis legislativo el 20 de mayo de 2026.

En paralelo, legisladores estatales ya habían planteado la posibilidad de avanzar más allá del modelo de una sola app o de una oferta tan restringida. Entre los argumentos a favor figura una mayor capacidad para retener a los jugadores dentro del estado y reducir la fuga hacia jurisdicciones cercanas con mejores opciones comerciales.

Al mismo tiempo, el debate mantiene una variable habitual en este sector: una mayor accesibilidad también puede elevar los riesgos asociados al juego problemático, por lo que cualquier ampliación de licencias previsiblemente seguirá acompañada de exigencias regulatorias estrictas.

Perspectiva de mercado

En el corto plazo, Rhode Island no se convertirá en un mercado abierto, pero sí pasará de un monopolio digital de facto a una estructura de dos operadores. Bally’s refuerza así su presencia en el estado, la administración mantiene su participación del 51% en los ingresos y los usuarios contarán con una alternativa adicional. Es un movimiento incremental, no una transformación estructural, aunque puede servir como prueba para futuras aperturas del mercado.

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