El republicano Tommy Tuberville ha dejado claro que, si llega a la gobernación de Alabama, no impedirá un movimiento para que los ciudadanos decidan en las urnas sobre la legalización del juego. Aun así, el escenario político no depende solo del gobernador: el principal cuello de botella sigue siendo una legislatura estatal que continúa muy fragmentada en este asunto.
En la actualidad, la Constitución de Alabama impide al poder legislativo autorizar nuevas modalidades de juego, entre ellas casinos, loterías y apuestas deportivas. Para abrir esa puerta, antes sería necesario aprobar una enmienda constitucional mediante un referéndum estatal que otorgue esa capacidad a los legisladores.
Tuberville, exentrenador de fútbol americano universitario y senador por Alabama desde 2021, compite por la gobernación en Montgomery. Su postura no es la de impulsar activamente la expansión del juego, pero sí la de no bloquear un proceso si existe respaldo político y social suficiente.
Tuberville se abre a que el juego llegue a las urnas
En una entrevista reciente, Tuberville explicó que el gobernador debería participar de forma directa en cualquier diseño de paquete legislativo sobre juego. Aunque una consulta constitucional promovida por el Legislativo no requiere la firma del gobernador para aparecer en la papeleta, el republicano considera que el Ejecutivo debe involucrarse en un tema de tanta relevancia regulatoria y económica.
Su mensaje fue esencialmente pragmático: no se define como partidario del juego, pero tampoco quiere obstaculizar una decisión si esa es la voluntad mayoritaria de los ciudadanos de Alabama. En clave de mercado, esto supone una señal de menor resistencia política desde el despacho del gobernador, aunque no equivale a un respaldo total a la legalización.
Tuberville también remarcó que cualquier avance debería partir de un plan integral desde el primer día, evitando una apertura improvisada del marco legal.
El debate gana más interés porque su campaña ha recibido 130.000 dólares en contribuciones de VGW, operador de casinos sweepstakes online que mantiene actividad en Alabama pese a las restricciones vigentes. Entre sus marcas figuran Chumba Casino, Global Poker y LuckyLand Casino.
La verdadera barrera está en el proceso legislativo
Para que una enmienda constitucional llegue a votación popular, el proyecto debe alcanzar una mayoría reforzada de tres quintos, es decir, el 60%, tanto en el Senado estatal como en la Cámara de Representantes. Solo después pasaría al electorado, donde bastaría una mayoría simple para ser aprobada.
Sobre el papel, los republicanos dominan ampliamente ambas cámaras. Sin embargo, ese control numérico no se ha traducido en un consenso sobre el juego. Aunque distintos sondeos muestran que buena parte de la población quiere al menos votar la cuestión, varios legisladores mantienen su rechazo a cualquier referéndum, en muchos casos por convicciones religiosas.
Desde la óptica regulatoria, este es el punto central: incluso con una gobernación menos hostil al tema, el mercado no se moverá si no se construye una supermayoría legislativa. Ese requisito mantiene elevadas las dificultades para cualquier expansión de casinos, loterías o apuestas deportivas en el estado.
Encuestas y lectura de mercado político
Tuberville parte como favorito para suceder a Kay Ivey, que no puede optar a otro mandato. Alabama, además, no elige a un gobernador demócrata desde 1998, un dato que refuerza el sesgo histórico de la contienda.
Aun así, algunas encuestas recientes dibujan una carrera más ajustada frente al demócrata Doug Jones, exsenador federal derrotado por el propio Tuberville en 2020. Un sondeo de Chism Strategies sitúa al republicano con un 48% frente al 45% de Jones, una diferencia dentro del margen de error.
Los mercados de predicción, sin embargo, ofrecen una lectura distinta del escenario electoral. En Polymarket, las participaciones a favor de una victoria de Tuberville cotizaban a 93 centavos a 30 de octubre, lo que refleja una expectativa claramente favorable al candidato republicano. Como referencia de mercado, este dato apunta a que los operadores ven poco probable un vuelco en la recta final, aunque no constituye una recomendación de juego.
Por su parte, Jones sí ha defendido públicamente una ley integral sobre el juego como vía para generar recursos destinados a la sanidad y la educación. Esa diferencia entre candidatos deja sobre la mesa dos enfoques distintos: uno más aperturista en lo regulatorio y otro más dispuesto a permitir el debate sin liderarlo activamente.
En resumen, la posición de Tuberville reduce el riesgo de veto político desde la gobernación, pero no cambia por sí sola el mapa del betting en Alabama. El factor decisivo seguirá siendo la capacidad del Legislativo para reunir apoyos suficientes y trasladar la cuestión a los votantes.
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