El mercado de casinos de Las Vegas atraviesa una fase de menor rentabilidad justo cuando dos posibles grandes operaciones corporativas siguen abiertas. El nuevo informe anual del regulador de Nevada aporta una señal relevante para inversores y compradores potenciales: el negocio mantiene una escala elevada de ingresos, pero convierte una parte cada vez menor de esa facturación en beneficio neto, especialmente en el Strip.
En paralelo, continúan sobre la mesa dos movimientos de consolidación que podrían alterar el mapa competitivo del sector. Por un lado, Tilman Fertitta acordó la compra de Caesars Entertainment a 31 dólares por acción, en una transacción que incorpora cerca de 12.000 millones de dólares de deuda asumida. Poco después, Barry Diller, principal accionista de MGM Resorts, lanzó una oferta por la compañía valorándola en 18.000 millones de dólares. Ninguna de las dos operaciones está cerrada, pero ambas colocan el foco sobre la capacidad real de generación de caja de los activos físicos de Las Vegas.
Mientras tanto, la Nevada Gaming Control Board publicó su informe abstract correspondiente al ejercicio fiscal 2025, con datos de 305 licenciatarios del estado que superaron 1 millón de dólares en ingresos brutos del juego (GGR). Aunque la información ya no es reciente, sí permite medir con claridad el deterioro que sufrió el mercado tras varios ejercicios de recuperación posterior a la pandemia.
Fuerte caída del beneficio en el Strip
En el periodo cerrado el 30 de junio de 2025, los casinos del Las Vegas Strip registraron un beneficio neto conjunto de 154,2 millones de dólares, lo que representa un descenso interanual del 81%. Los ingresos totales del segmento fueron de 21.000 millones de dólares, un 4% menos que un año antes.
El dato más significativo es el de margen. Con 5.500 millones de dólares de ingresos de juego, el Strip apenas transformó en beneficio el 2,8% del GGR y solo el 0,7% de la facturación total. En términos de rentabilidad operativa y financiera, se trata de un nivel muy limitado para un mercado con activos de alto valor y elevados costes estructurales.
Deuda, intereses y rentabilidades contenidas
El informe del regulador incluye 51 licenciatarios del Strip con más de 1 millón de dólares en GGR anual. En conjunto, estas empresas acumularon 50.700 millones de dólares en pasivos totales, incluida deuda a largo plazo, y soportaron más de 2.200 millones de dólares en gastos por intereses durante el ejercicio.
Además, dos indicadores seguidos por la propia NGCB quedaron por debajo del 4%: la rentabilidad media sobre el capital invertido y la rentabilidad sobre activos medios. Ambos datos refuerzan la idea de que el problema no es tanto la ausencia de ingresos como la dificultad para sostener retornos adecuados frente al volumen de inversión y apalancamiento del mercado.
Mejora parcial del juego, pero debilidad en turismo y tráfico
En lo que va del año, la evolución del GGR en Las Vegas muestra cierta estabilización. Tres de los cuatro meses informados hasta ahora cerraron en positivo, incluido abril. Sin embargo, la mejora del juego no elimina otras fuentes de presión sobre la cuenta de resultados.
La actividad turística y de viajes sigue por debajo de los niveles esperados. El retroceso del turismo internacional procedente de Canadá y la menor conectividad doméstica tras la desaparición de la aerolínea de bajo coste Spirit Airlines continúan generando preocupación entre operadores y analistas. Para un destino en el que la hotelería, la restauración y el entretenimiento pesan tanto como el juego, esa debilidad resulta clave.
Ingresos diversificados, pero con menor conversión a beneficios
La estructura de negocio del Strip confirma que el casino ya no es el único motor económico. De los 21.000 millones de dólares de ingresos totales en el FY25, solo el 26% provino del juego. Más de 7.000 millones llegaron de hoteles, 4.000 millones de alimentos, 1.500 millones de bebidas y alrededor de 3.000 millones de entretenimiento y otras amenidades.
Esta diversificación amplía las fuentes de facturación, pero también expone al mercado a un entorno más complejo, donde la presión sobre costes laborales, financiación, ocupación y gasto turístico puede reducir de forma sensible el beneficio final, incluso cuando el volumen de negocio sigue siendo muy elevado.
Proyectos de largo plazo como argumento de recuperación
La visión más optimista del mercado se apoya en los proyectos que podrían añadir demanda en los próximos años. Entre ellos destaca el nuevo estadio de la franquicia MLB de los Athletics en el Strip, previsto para debutar en la temporada 2028. A ello se suma la posibilidad de una expansión de la NBA en la ciudad.
Si ambas iniciativas se materializan, Las Vegas incorporaría 81 partidos locales por temporada de la MLB y 41 de la NBA, ampliando el calendario de eventos recurrentes. Esa base se sumaría a grandes citas puntuales como la Fórmula 1, la Super Bowl, WrestleMania, el College Football Playoff y March Madness. La tesis de inversión pasa por convertir esa agenda en mayor tráfico, más estancias y un gasto medio superior.
Otros mercados de Nevada también muestran debilidad
Más allá del Strip, el informe también deja datos relevantes para evaluar el posible encaje de Caesars y Golden Nugget dentro de Nevada. Ambas compañías compiten actualmente en mercados como Laughlin y Lake Tahoe, donde el rendimiento tampoco fue positivo.
En Laughlin, los casinos registraron una pérdida neta de 54,7 millones de dólares en FY25, tras una caída de más del 750% interanual. Ese resultado se produjo con 348,2 millones de dólares en ingresos de juego y casi 650 millones en ingresos totales. En South Lake Tahoe, las pérdidas también superaron los 50 millones de dólares, aunque en este caso el resultado supuso una mejora del 65% frente al ejercicio anterior.
Dado que ambas compañías ya operan en esos mercados, cabe esperar algún nivel de desinversión si la compra de Caesars por parte de Fertitta se completa, especialmente por motivos de competencia y racionalización de activos.
Reno, uno de los pocos focos de crecimiento relativo
La excepción parcial dentro del estado fue Reno. Los casinos de ese mercado obtuvieron 47 millones de dólares de beneficio neto en el último ejercicio fiscal, un 63% menos interanual. Aun así, Reno destacó por incrementar tanto ingresos totales, hasta 1.500 millones de dólares, como ingresos de juego, hasta 660,3 millones.
Además, en el actual ejercicio fiscal el mercado avanza a un ritmo superior al de otras plazas relevantes. Su acumulado marcha un 5,5% por encima del año anterior, frente al 1% del Strip y al 3,5% del downtown de Las Vegas. Para Fertitta, este comportamiento es especialmente relevante, ya que la adquisición de Caesars le daría una presencia aún mayor en una plaza con señales más favorables que las del principal corredor turístico del estado.
En conjunto, el informe deja una conclusión clara: Las Vegas sigue siendo un mercado de gran escala y elevada capacidad de atracción, pero el FY25 evidenció que volumen de ingresos no equivale necesariamente a rentabilidad sólida. Para cualquier comprador potencial, el foco ya no está solo en el valor de los activos, sino en la capacidad de esos activos para sostener márgenes, absorber deuda y generar retorno en un entorno más exigente.
