El mercado peruano de apuestas online podría afrontar un giro fiscal relevante. Un nuevo proyecto de ley propone elevar del 1% al 5% la tasa del impuesto selectivo al consumo (ISC) aplicada sobre cada apuesta realizada en canales digitales.
La iniciativa, impulsada por el grupo parlamentario del Partido Cívico Obras, mantendría este gravamen exclusivamente sobre las apuestas online. Es decir, el juego presencial quedaría fuera de esta subida.
Además, este impuesto seguiría funcionando por separado del tributo vigente del 12% sobre el GGR que ya pagan los operadores de juego remoto y apuestas deportivas.
El texto también deja claro que la tasa se aplicaría por igual a operadores constituidos en Perú y a compañías radicadas en el extranjero que operen en el mercado regulado.
Si el proyecto avanzara, la norma entraría en vigor al día siguiente de su publicación oficial en El Peruano, mientras que la nueva tasa del 5% comenzaría a aplicarse desde el primer día del mes calendario siguiente.
Más presión fiscal sobre el betting en Perú
Perú puso en marcha su mercado regulado de juego online en febrero de 2024, en una apertura que despertó fuerte interés entre operadores internacionales con licencia.
Sin embargo, aunque el lanzamiento del marco regulado fue valorado de forma positiva por buena parte de la industria, el escenario cambió con la entrada en vigor del ISC del 1% desde el 1 de julio de 2025.
La idea de introducir un impuesto al consumo había sido descartada antes del arranque del mercado, pero volvió a escena en 2024. Desde entonces, distintos actores del sector advirtieron de su posible impacto sobre la sostenibilidad comercial del ecosistema regulado.
Salud pública y recaudación, los dos ejes del proyecto
La propuesta para llevar el ISC al 5% se apoya en dos argumentos principales: la prevención del juego problemático y el aumento de los ingresos tributarios.
Por un lado, el proyecto pone el foco en el crecimiento de las apuestas digitales y en sus posibles efectos sobre la salud pública, con especial atención a la adicción y a la protección de menores y jóvenes.
Según el texto legislativo, el Ministerio de Salud informó de 14.409 casos de tratamiento por adicción al juego registrados en establecimientos sanitarios de todo el país durante 2025.
La iniciativa sostiene que una mayor carga fiscal específica sobre la actividad puede integrarse como una herramienta adicional dentro de una política más amplia, que incluya prevención, detección temprana, regulación, supervisión y atención especializada. En ese enfoque, el impuesto no se presenta como solución única, sino como un complemento regulatorio.
Por otro lado, el proyecto reconoce expresamente un objetivo recaudatorio. Aun así, subraya que la intención no es prohibir las apuestas online, sino incrementar de forma moderada la presión impositiva dentro de un mercado autorizado y regulado.
En términos de ingresos, el documento estima que el ISC del 1% genera actualmente alrededor de S/324 millones anuales. Bajo una hipótesis estática, elevar la tasa al 5% podría llevar esa cifra a S/1.620 millones. El propio proyecto aclara que se trata de una proyección ilustrativa.
Comparativa regional en América Latina
Para defender la medida, el proyecto recurre a referencias de otros mercados latinoamericanos donde existen cargas adicionales sobre el juego online.
Entre los ejemplos mencionados figura Argentina, donde los operadores afrontan un impuesto indirecto sobre las apuestas online que oscila entre el 2,5% y el 15%.
También aparece Colombia, mercado en el que los operadores online conviven actualmente con un IVA del 16% sobre el GGR.
Con ese telón de fondo, la iniciativa peruana argumenta que una tasa del 5% no representaría, por sí sola, un nivel extraordinario dentro del contexto regional.
Qué impacto podría tener para operadores y usuarios
Desde la óptica del negocio, el eventual aumento del ISC abre varias posibilidades sobre cómo se absorbería el nuevo coste.
El propio proyecto reconoce que los operadores podrían asumir internamente la mayor carga fiscal, trasladarla parcial o totalmente al usuario mediante ajustes en las condiciones de apuesta, o repartir el impacto entre ambas partes.
En otros mercados de la región ya se han visto respuestas comerciales para suavizar efectos fiscales. En Colombia, por ejemplo, algunos operadores compensaron parte del impacto del IVA con bonos para los jugadores.
Para el sector de las apuestas deportivas, este debate no solo afecta al plano tributario. También influye en márgenes operativos, competitividad del mercado regulado y diseño de la oferta comercial, aspectos clave para medir la evolución del betting online en Perú.
